El origen del Tarot

El origen del Tarot es desconocido y está envuelto en un halo de misterio, lo que hace más fascinante todavía esta disciplina. Algunos de los orígenes que se le han asociado son los siguientes.

  • Origen Gitano del tarot: Se piensa que el tarot fue introducido en Europa por los gitanos que lo trajeron desde Egipto, aunque en ningún momento se plantea que fueran ellos quienes lo inventaron.
  • Origen Egipcio del tarot: La opinión más extendida es que el tarot tiene un origen egipcio. Se relaciona el tarot con el Libro de Thoth o libro de la Vida. Según el estudioso del tarot Stuart R. Kaplan, la ghran pirámide tiene en su interior un pasillo que conduce por debajo y a través de las patas de la esfinge, a un templo de iniciación egipcia. A lo largo de las paredes de este templo hay tablas como posters de las cartas del Tarot, en un total de 108. De estas nosotros conocemos 78, el tarot esotérico.
  • Origen Chino del tarot: Algunos escritos han relacionado el origen del tarot con la cultura china. Así lo explica Emilio Salas en su Gran Libro del Tarot. Parece ser que existe constancia escrita de que allá por el año 1120 se le mostró al Emperador de China un juego de 32 láminas de marfil que contenían dibujos relacionados con conceptos comparables a los de los arcanos mayores, que más tarde se realizarían en otros tipos de soportes como hueso o papel.
  • Origen Hindú del tarot: Es sabido que en la India hace siglos que utilizan barajas de cartas, aunque éstas tienen unas características propias. Consisten en 10 series de 12 cartas, 10 de estas numerales y 2 figuras (el rey y el visir). Sin embargo, no aparecen los arcanos Mayores y seguramente el uso es posterior al uso de las cartas en Europa.
  • Origen Árabe del tarot: Esta teoría plantea que en 1379 los juegos de cartas fueron introducidos en Italia procedentes del país de los sarracenos, donde reciben el nombre de nayb. Sin embargo, hay que recordar que en aquella época los árabes tenían prohibida la representación de la figura humana, que aparece de manera permanente en el tarot.

El Tarot

El tarot

Es una baraja con la que se puede jugar y también permite adivinar el futuro. Las cartas del Tarot están llenas de simbología de todo tipo. A pesar que se cree que el Tarot como tal tiene su origen en Italia en el siglo XIV en un juego de naipes, se sabe que está inspirado en juegos parecidos que ya existían mucho antes: en China en el año 1120 un juego de cartas de marfil y el ajedrez; o en la India un juego de naipes adivinatorios. Luego de Italia pasó a Francia y de ahí al resto de Europa. Para otros el Tarot fue introducido en Europa por los gitanos que provenían de Asia Central. Para un erudito del tema del siglo XIX, Oswald Wirth, el Tarot es una obra de imaginería nacida en la Edad Media como fusión de varios símbolos y antiguas filosofías: los naibis, la numerología, la cábala y la simbología de la astrología. En España, concretamente, debieron llegar en el siglo XIV, ya que existe un libro del obispo Lope Berrientos, escrito en el siglo XV, en el que habla sobre él.

La etimología del Tarot es muy controvertida y existen muchas versiones distintas. Unos dicen que proviene del hebreo (dicen que deriva de Théraph = tablas del oráculo judío) o del chino o del griego (dicen que deriva de la palabra eratoi = compañeros) o del árabe (dicen que deriva de la palabra tar = enemigo) o del latín (dicen que deriva de la palabra terere = barajar) o según la Corte de Gobelin (que deriva de la palabra egipcia tar = vía o camino y rog = rey o real). Para otros proviene de la Doctrina de Coth. Según Papus y Guillaume Postel, proviene del tetragrama cabalístico de los judíos. Para J.A. Vaillant proviene de los fenicios Ashtaroth, que significa a la diosa madre progenitora de los series vivos.

Como ven, las conjeturas son muchas y variadas. Posiblemente algunos tengan razón, pero lo que es seguro es que toda la simbología de la que van cargadas estas cartas proviene de religiones, filosofías y culturas muy antiguas. Este hecho demuestra que desde antiguo los sabios estuvieron interesados en los métodos adivinatorios.
El Tarot está formado por 78 cartas divididas en: los Arcanos Mayores y los Arcanos Menores. La lectura del Tarot puede hacerse con los Arcanos Mayores solos o con ambos juntos.

Los Arcanos Mayores son 22 cartas, en las que está representado el universo desde su creación y el mundo terrenal hasta el mundo espiritual. Las cartas del Tarot están llenas de simbología de todo tipo. Aparte del significado que cada figura representada en cada carta, intervienen otro tipo de símbolos: numerología, el significado de los colores, la lectura de los gestos y las posiciones de las figuras y los elementos.
Estos representan las claves más importantes del Tarot. Se entienden como una historia de las experiencias que todo ser humano debe seguir en su camino de conocimiento y crecimiento personales. Estas veintidós imágenes muestran escenas que dialogan con nosotros independientemente de nuestra procedencia o nivel cultural. Los Arcanos Mayores muestran una diversidad de símbolos de variable procedencia que resumen los grandes mitos de la humanidad.

Los Arcanos Menores son 56, se dividen en cuatro palos, con una serie de cartas numeradas del as al diez y cuatro figuras. Son la Reina, el Rey, el caballo, y una persona joven, que en principio podía ser de ambos sexos, llamada Sota. Inicialmente, el término “sota” significaba infante, por lo que se cree que las figuras representaban a una familia medieval acomodada o a una pareja real con un simbólico defensor y un criado.

Arcanos menores

Existen varios tipos de Tarot distintos: el Gringonneur o baraja de Carlos V, el de Yale, el de Colleoni, el de Brera o Brambilla, el de Magtegna, el de Minchiate (Florencia), el de Etteila, el de Visconti-Sforza (siglo XV Bergamo), el de Marsella, el Egipcio, Alquimístico, el Gitano, el de París, el Alemán, el Clásico (1880 Piamonte, Italia), el de Besançon, Arthur E. Waite 1910, Aleister Crowley de 1944, el de Dalí, Erótico de Lucca Raimondo de 2000, …
Los Tarots que tuvieron más éxito fueron el de Marsella, los italianos y los españoles.
El Tarot de Marsella es el más utilizado en el mundo. Nació en Francia en el siglo XV y principio del XVI y varía un poco con los italianos. B.P. Grimaud contribuyó a ello en el siglo XIX. En Francia cambiaron los 4 palos de las barajas italianas: oros, copas, espadas y bastos por diamantes, corazones, picas y tréboles respectivamente. De ahí nació el juego del Póquer. De éstos nacieron los Tarots de Etteilla y los tarots satíricos, para burlarse de la nobleza y los políticos.
Con el Tarot de Marsella se puede jugar a las cartas -de hecho se hacía-, aunque su fin primordial es el adivinatorio.
Los Arcanos Mayores, en su conjunto, representan al universo y están divididas en 3 grupos: las cartas del conocimiento, las de la acción y las de la emoción. Dicho de otra manera, representan los 3 planos: material, espiritual y anímico. Cada carta tiene su significado, pero siempre estará condicionada por las cartas que la rodean para poder sacar una conclusión. Todas las cartas pueden ser positivas y negativas, dependerá de su posición en la tirada.

2016 Un Año Para Cerrar Ciclos

Cada año solar representa un nuevo ciclo de vida, en el que las energías se renuevan y conviven con cada uno de nosotros.
Diversas disciplinas ancestrales brindan su aporte para poner en palabras las energías que tenemos disponibles en cada momento.
En esta oportunidad, he integrado varios conocimientos que permiten analizar y comprender lo que este nuevo año tiene para nosotros.

Según la Numerología: Año 9

En numerología, el 9 representa el final de un ciclo de 9 años.
Esta energía impulsa la transformación y la liberación de lo viejo. Este es un año de balance necesario para realizar una limpieza profunda y vaciar la mochila de todo lo que no permite seguir avanzando.

Por otra parte, todo aquello que esté inconcluso debe tener un desenlace antes de que termine este ciclo. Es necesario cerrar todos los asuntos pendientes, sobre todo los que se hayan postergado en los últimos 8 años.

Los Arquetipos del Tarot

Si integramos la Numerología con el Tarot, el arcano 9 es El Ermitaño. Es un tiempo de pausa, de reflexión y de apartarse de la vida mundana para afianzar el vínculo con uno mismo y desarrollar el autoconocimiento; y como consecuencia, descubrir las debilidades y fortalezas que pulsan nuestro accionar. Es una oportunidad de hacer conscientes las causas de muchos conflictos personales y de contar con la sabiduría necesaria para resolverlos.

Tenemos 365 días para cuidar la salud alimentándonos conscientemente, ya que El Ermitaño es un viejo sabio que come para nutrirse y para disfrutar, pero nunca para castigarse o destruirse. Año ideal pasar muchas horas al aire libre y caminar en presencia, aquí y ahora.